‘The Killing of a Sacred Deer’, la amistad con los errores del pasado

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Yorgos Lanthimos se ha ganado a pulso el estatus que ocupa en el panorama actual.

Saltó a la fama con el estreno de ‘Canino‘, película inclasificable sobre un matrimonio cuyos tres hijos jamás han abandonado la casa en la que viven y son educados de acorde a las extrañas enseñanzas de sus padres. Esta extraña, divertida y exagerada película se hizo con el premio “Un Certain Regard’ en el Festival de Cannes.

No tuvo tanto éxito con su siguiente cinta, ‘Alps‘, drama psicológico sobre una enfermera que trabaja por las noches en un hospital atendiendo las necesidades de las familias que han perdido a sus seres queridos, pasando muy desapercibida.

Sin embargo, su siguiente film, ‘The Lobster‘, para el que contó por primera vez en su carrera con actores de renombre como Colin Farrell o Rachel Weisz, volvió a acaparar todas las miradas. La película, ambientada en un mundo distópico en el que los solteros son arrestados y enviados a un hotel en el que cuentan con un plazo de mes y medio para encontrar pareja o se les ejecutará, se hizo con Premio del Jurado en el Festival de Cannes y llegó a estar nominada a mejor guión original en los Oscars.

Dos años después, el director griego regresa con ‘The Killing of a Sacred Deer‘, thriller psicológico con elementos sobrenaturales al que el director vuelve a imprimir su particular estilo.

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La historia nos presenta a Steven y Anna Murphy, quienes llevan una acomodada e idílica vida. Él es un veterano cirujano y ella una respetada oftalmóloga, y ambos disfrutan de su matrimonio, sus dos hijos, y sus exitosas carreras profesionales. No obstante, sus vidas se verán sacudidas por la presencia de Martin, un extraño chico huérfano de padre con el que Steven mantiene una duradera y misteriosa relación, quien se verá obligado a tomar una drástica decisión.

Colin Farrell y Nicole Kidman se encargan de dar vida al matrimonio Murphy, ambos sobresalientes en sus papeles. No se queda atrás el joven Barry Keoghan interpretando al perturbado Martin, elaborando un personaje tan macabro como terrorífico. Entre sus secundarios cabe destacar a una olvidada Alicia Silverstone como la madre de Martin.

Lanthimos sigue siendo a sí mismo en esta obra, en la que se pueden observar varios rasgos característicos de su cine. Partiendo de una idea original, crea una refinada pero opresiva atmósfera que consigue provocar en el espectador una continua sensación de incomodidad, no sabiendo en determinados momentos si reír o no ante la absurda comicidad de ciertas escenas que en el fondo poco tienen de cómico, siendo éste desafiado continuamente durante el visionado. Estos elementos ya se encontraban en las anteriores películas del director, pero hay en ésta algo que difiere de sus previos filmes, y es la frialdad que parece envolver todo el conjunto, potenciando así la soledad y el desasosiego al que ha de hacer frente el protagonista. Por su parte, la fotografía de Thimios Bakatatakis y los acertados efectos de sonido no hacen sino ayudar a  construir dicha atmósfera.

El principal obstáculo al que ha de hacer frente un director tan radical como Lanthimos es el de perderse y acabar convertido en una parodia de sí mismo. Sin embargo, el cineasta no solo sale airoso una vez más, sino que lo hace con un estilo más refinado y que no duda en inspirarse de cineastas como Michael Haneke. Quizá la mayor pega que se le pueda poner a la película es la falta de una crítica más ácida y visceral a la sociedad actual, tal y como acostumbra a hacer el director. No es que en esta película no haya ninguna, pues hay varias fácilmente apreciables, pero no llega a meter tanto el dedo en la llaga como sí hizo en ‘Canino’ y ‘Langosta’. No por falta de valentía, eso seguro, sino porque la historia discurre por diferentes derroteros.

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En definitiva, ‘The Killing of a Sacred Deer’ es una tragedia griega disfrazada de thriller psicológico. Incómoda y perturbadora, hace que uno casi se sienta culpable de disfrutar de su visionado, lo que demuestra que Lanthimos sigue igual de despiadado y provocador que siempre.

Puntuación: 6,5/10

 

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