‘Passengers’, correcta space opera romántica

mv5bn2yxmzmzzjctntjhms00ota1lwjjyzktytdjmzq1ytnhotnixkeyxkfq_e5yf (1).jpg

Sony Pictures anunció a finales de 2014 la producción de ‘Passengers‘, siendo Morten Tyldum el elegido por la productora para ponerse detrás de las cámaras. Meses después, a mediados de 2015, se conoció que Jennifer Lawrence y Chris Pratt serían los protagonistas de la película.

El proyecto pasó por numerosas manos antes de que Sony diese luz verde al mismo, llegando a tener en un primer momento 35 millones de dólares de presupuesto y a Reese Witherspoon y Keanu Reeves de protagonistas. Sin embargo, Sony tenía en mente una cinta más ambiciosa, para la que querían a dos de los actores más cotizados del momento al frente. Esto supuso un aumento considerable de presupuesto respecto a lo inicialmente planeado, ascendiendo el sueldo de Lawrence a 20 millones, ocho más que lo cobrado por su compañero de reparto.

La historia nos sitúa en la nave espacial Avalon, encargada de llevar en estado de hibernación a cinco mil habitantes de la Tierra al planeta Homestead II. Sin embargo, algo sale mal y dos pasajeros despiertan noventa años antes de la llegada a dicho planeta.

El principal problema de la película es que, a pesar de contar con una premisa tan potente, nunca se molesta en explotarla ni en indagar en los dilemas éticos que plantea (no desvelaré nada para no revelar el primer giro de guión, aunque no queda claro hasta qué punto es un spoiler ya que la propia productora lo desveló como parte de la sinopsis cuando anunció el proyecto). En su lugar, decide relegarlo todo al carisma de sus dos protagonistas y centrarse en la historia romántica entre ambos, cayendo en lugares comunes y desperdiciando el atractivo de su planteamiento inicial. Y no es que lo que nos cuenta resulte tedioso y carezca de interés, a mí al menos me resultó muy entretenido, pero cuesta perdonarle su falta de valentía por no haber aspirado a más.

Otro de los problemas de la película es que va de más a menos. Tiene una enigmática primera en la que se plantea lo más interesante del film, una segunda en la que se explota el aspecto más romántico, y una tercera que, aparte de sentirse algo forzada y apresurada, roza el ridículo por la inverosimilitud de lo que vemos en pantalla.

A lo que no se le pueden poner pegas es al apartado de diseño de producción, cuidado hasta el más mínimo detalle y exhibiendo, junto a unos logrados efectos visuales, un espectáculo visual. Ello, unido a la labor de sus dos protagonistas, es lo que evita que la película se hunda.

 112405.jpg-r_1280_720-f_jpg-q_x-xxyxx.jpg

En definitiva, ‘Passengers’ no es una gran película ni será recordada en el futuro, pero sí que resulta un entretenimiento aceptable si te gusta el género y consigues perdonarle sus fallos. Una lástima que no le saque partido a su premisa inicial y se conforme con ser una agradable propuesta.

Puntuación: 5/10

Anuncios